La placenta, sus usos y beneficios

placentofagia

La placenta… Conocida por ser ese órgano (sí, es un órgano) que permite que un ser humano crezca dentro de otro ser humano. Como si esa gran hazaña fuera poco, desde hace un tiempo la placenta ha ido adquiriendo fama entre las nuevas generaciones de madres por sus propiedades, de las que antes poco se sabía.

Comer la placenta, hacer un batido, encapsularla, hacer un ritual simbólico o incluso obras de arte, son algunas de las cosas que se pueden hacer con ella. Pero ¿qué propiedades reales tiene este órgano? La Doula* en Medicina Placentaria del Centro Nacer Sonriendo, Constanza Opazo, nos cuenta un poco más de esta tendencia, su historia, beneficios y formas de uso.

* Doula: Persona que informa y acompaña en el proceso vital de la maternidad

Un poco de historia

La medicina placentaria está en Chile desde el año 2014, cuando se hizo el primer curso de capacitación para Doulas, “ahí comenzó la elaboración medicinal de la Placenta bajo un contexto clínico y ritual”, comenta Constanza. Sin embargo, hay experiencias del uso de la placenta como medicina en culturas milenarias como lo es China, los nativos de Bali, egipcios y otros. Incluso en Chile, los Mapuches hacen rituales con la placenta, la entierran bajo un árbol frutal cuando nacen niños y bajo uno medicinal cuando es una niña, para que estén en conexión con su propia sabiduría cíclica y curativa.

También en países como México y Puerto Rico las parteras indígenas utilizan la placenta directamente como medicina post parto por su gran poder antihemorrágico. Lo hacen usando un pequeño trozo de 1cm cúbico, y al igual que lo harían con un remedio lo ponen bajo la lengua o incluso como supositorio en casos de partos que presenten hemorragias en condiciones de urgencia.

 

comer la placenta

Beneficios

La principal razón de comer la placenta tras un parto radica en reincorporar a la madre lo que la placenta “tomó” de ella durante el embarazo. Eso que la placenta “toma” es de tal magnitud, que es justamente la razón por la que las mujeres toman suplementos vitamínicos y minerales durante el embarazo. Según nos cuenta Constanza, “los beneficios de la placenta son muy variados, ya que significa un aporte importante tanto en aspectos físicos como emocionales”.

Un elemento muy necesario después del alumbramiento y altamente presente en la placenta es el Hierro, “este mineral previene anemias post parto, ayuda a recuperar nutrientes y energías luego de la pérdida de sangre”, asegura Constanza.

Una de las hormonas presentes en la placenta es la Oxitocina, conocida como “la hormona del amor”, que ayuda a la retracción del útero, lo que se traduce en una menor pérdida de sangre postparto. Además estimula la eyección de la leche, produce una sensación de bienestar a la madre y produce el efecto de enamoramiento entre la madre y su hijo/a, beneficiando enormemente el apego y disminuyendo considerablemente las depresiones post parto.

Sumado a esto, “es fundamental destacar que más de la mitad de la composición de la placenta es de vitamina K, considerada un potente antihemorrágico, lo que la hace de gran utilidad, puesto que uno de los mayores factores de atención tras el parto son precisamente las hemorragias”, afirma la especialista.

Todos los mamíferos, con excepción del camello, sin importar si son carnívoros o herbívoros, comen su placenta luego de dar a luz. Y como dicen por ahí, la naturaleza es sabia, y cada vez más mujeres le hacen caso pues la placenta les entrega energía, mejor ánimo, favorece la lactancia, el apego, previene depresiones post parto, entre otros beneficios.

Modos de uso

El consumo de la placenta, en cualquiera de sus formas, es recomendable para toda mamá que quiera hacerlo y sienta que este sistema le hace sentido. No es necesario tener una crisis para recurrir a esta terapia, pues toda madre luego del parto requiere de una inyección de energía y nutrientes que faciliten su recuperación.

Una forma de consumir la placenta es inmediatamente después del parto, en que se ocupa 1cm cúbico fresco dentro de un batido de frutos rojos. No se percibe ningún sabor u olor, no sí sus efectos, que como cuentan algunas mamás, son evidentes, especialmente en cuanto a la inyección de energía.

Las cápsulas son otra alternativa. Se consiguen mediante un proceso de deshidratado, que no ocupa altas temperaturas, por lo que sus propiedades, vitaminas, minerales y hormonas quedan intactas. Así, se generan 120 cápsulas. El consumo depende de cada mamá, pero por lo general se recomienda ingerir 1 cápsula durante los primeros 9 días después del alumbramiento. El resto se puede guardar para eventos futuros de pérdida de sangre, depresión post parto o crisis de lactancia, entre otras. Las cápsulas tienen una durabilidad de 4 años aprox.

Otra forma de uso y conservación es fabricar lo que se conoce como “tintura madre”. Ésta se consigue extrayendo los componentes activos de la placenta con un método parecido al que se ocupa con las Flores de Bach. De esta forma se consigue elaborar un remedio homeopático hecho a la medida de cada madre. “Es tal su efectividad y duración (50 años bajo condiciones óptimas) que las tinturas madre de placenta se recomiendan, además del periodo post partos, para episodios de cambios hormonales, principalmente en la menopausia”, afirma Constanza.

Los beneficios son muchos, y hasta el momento no hay contra indicaciones. Si bien es un tema personal, cada vez hay más personas que recurren a esta terapia. Si estás interesada en profundizar el tema puedes contactarte con el Centro Nacer Sonriendo.


Constanza Opazo
Doula Medicina de Placenta
opazoschconstanza@gmail.com
www.nacersonriendo.com