Del pañal al baño

Del pañal al bano

Sacar los pañales es una etapa añorada por todos: por fin se acaban las infinitas mudas de pañal!! (Y también dejar de comprarlos 🙂 ) Si bien a las mamás les gustaría que esto se hiciera realidad de la noche a la mañana, la verdad es que el proceso dura un poco más que eso y como en todo con los niños, hay que tener paciencia. La paciencia es muy importante, porque el proceso de quitar los pañales también es un paso importante para la autoestima de tu pequeño, por lo tanto hay que acompañarlos con mucho amor en las buenas, pero sobre todo en las malas.

Alrededor del año de edad los niños comienzan a reconocer las ganas de hacer pipí, y a partir de ahí, a medida que madura su sistema nervioso, van aprendiendo a controlar sus esfínteres. Este proceso varía en cada niño, algunos están listos para quitarse el pañal a los 18 meses de edad, pero otros no demuestran ningún interés hasta los 3 años. Lo diferente no radica sólo su nivel de desarrollo, también en el momento por el que está pasando. Si tu pequeño está pasando por un cambio importante como por ejemplo la llegada de un hermano, será mejor esperar hasta que se acostumbre al cambio, así podrá concentrar sus energías en la retirada del pañal.

Es importante que este proceso se haga sin presiones, reconociendo sus logros, conteniéndolos sin frustraciones en sus retrocesos y respetando sus ritmos, pero sobre todo estando atentas a las señales que indican que ya están preparados para comenzar. Para que el niño se sienta apoyado es recomendable evitar el reto o castigo, porque provocará el efecto contrario, generando rechazo, ansiedad o menor colaboración de parte del pequeño.

Algunas señales de que podría estar preparado

  • Le incomoda el pañal sucio
  • Puede pasar al menos 2 horas con el pañal seco
  • Avisa cuando se hizo o que quiere hacer

 transicion-pañal al bano

Cómo empezar

En esta cruzada a veces se avanza y otras se retrocede, incluso algunos padres lo han intentado y se han dado cuenta que sus hijos no estaban preparados y tienen que dejar pasa un tiempo e intentarlo después nuevamente. Sea cual sea tu caso, aquí te entregamos algunos tips que te pueden ayudar en el proceso.

1.- Reconoce sus señales: Descubre qué actitudes tiene tu pequeño cuando tiene ganas de ir al baño, por ejemplo cruzar las piernas. Cuando las haga, puedes preguntarle si quiere ir al baño o sentarlo en la pelela para empezar a acostumbrarlo.

2.- Crea una rutina: Sienta a tu niño en la pelela en los horarios en que normalmente hace pipí, así se irá acostumbrando. Si no se quiere sentar, no lo fuerces, de a poco lo irá aceptando. Mantén siempre abierta la posibilidad de dejar el proceso para otro momento si es que lo notas muy aprensivo.

3.- Cuando se moje, acéptalo con buen humor: No hay niño que se haya sacado los pañales sin antes pasar por varios “accidentes”. Cuando esto ocurra, no te enojes, recuerda que tu bebé está desarrollando y aprendiendo a controlar los músculos que le permiten contener la orina y las deposiciones.

4.- Incentívalo: Resalta sus logros y las veces que te avisa que quiere ir al baño, aunque no logre siempre llegar. Un buen incentivo es regalarle cosas de “grande”, como un calzón o calzoncillo con diseños de algún dibujo animado que le guste.

¡¡Suerte!!

 

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